Decía que en muchas ocasiones hemos diseñado y realizado mobiliario expresamente para completar o bien radicar un espacio que estábamos creando. En ocasiones el cliente nos ha demandado simplemente ciertas piezas, a veces muy peculiares, de características muy concretas y en otras simplemente nos ha dado total libertad creativa a partir de unas simples medidas. En ocasiones se trataba de retocar ciertas partes de un mueble para adaptarlo a un nuevo espacio o simplemente remozar una pieza que se deseaba recuperar.
En el taller a medida, nos volcamos en las necesidades específicas del cliente y ponemos a su disposición toda nuestra versada destreza y nuestra capacidad artística para lograr unos resultados acordes –normalmente superiores- a unas expectativas concretas.